Hay postres que no necesitan ser complicados para enamorar, y esta tarta de fresas y queso sin horno es el mejor ejemplo. Fresca, suave y con ese sabor casero que recuerda a los postres de siempre, cada cucharada combina la dulzura natural de las fresas con una crema ligera y cremosa que resulta irresistible.
La base crujiente de galletas aporta el contraste perfecto a la suavidad del queso crema, mientras que las fresas llenan la tarta de frescura, color y un sabor delicado que la hace aún más especial. Además, al no necesitar horno, es una receta muy fácil de preparar, ideal para cuando apetece un postre rico y bonito sin liarse demasiado en la cocina.
Ingredientes:
Para la base:
150 galletas de vainilla
70 mantequilla
Para la crema fresas y queso:
280 gramos de fresas frescas o congeladas
100 gramos de azúcar (½ taza)
400 granos de queso crema
400 mililitros de crema de leche (2 tazas)
10 gramos de gelatina neutra en polvo
60 mililitros de agua fría para hidratar la gelatina
Cómo hacer Tarta de queso y fresas sin horno: un postre fácil, delicioso y refrescante: