1
Para comenzar, prepara la base de galleta. Coloca las galletas de vainilla dentro de una bolsa hermética y aplástalas con un rodillo hasta que queden finamente trituradas; o si prefieres, puedes usar un procesador de alimentos para hacerlo más rápido.
2
Derrite la mantequilla y viértela sobre las galletas pulverizadas, mezcla bien hasta obtener una masa uniforme.